¿En qué consiste la psicología infantil?

Los niños y niñas a medida que crecen pasan por muchas y diferentes fases que les plantean (y nos plantean!) Retos cada vez mayores. La mayoría de veces el resultados será satisfactorio y todo el mundo saldrá reforzado, pero si no es así hay que saber que los niños pueden experimentar los mismos trastornos que los adultos, y que las manifestaciones externas pueden ser muy diferentes que nuestras o entre ellos.

A terapia infantil trabajaremos dentro de un situación de juego, y siempre que sea posible en el ambiente familiar, aportando pautas y consejos para mejorar dinámicas y superar problemas concretos, adaptándonos al nivel madurativo del niño y siempre con técnicas de demostrada eficacia.

«La infancia tiene la sus propias maneras de ver, pensar y sentir; no pretendamos sustituirlas por las nuestras»

Jean Jacques Rousseau

¿Cuándo se debe buscar ayuda?

Recomiendo pedir consulta del especialista en los casos en que los padres no se ven capaces de manejar ellos solos el problema, si el comportamiento del niño dura más de lo esperado y / o si los síntomas aumentan o se acentúan durante más de tres / seis meses.

Los problemas por los que podemos consultar (entre muchos otros) son:

  • Miedos o fobias que aparecen y no remiten con el propio desarrollo.
  • Tristeza continuada y llanto.
  • Irritabilidad o nerviosismo.
  • Ansiedad o angustia.
  • Dificultades para cumplir las rutinas, acostarse o comer.
  • Pesadillas o terrores nocturnos que no remiten solos y se intensifican.
  • Rabietas excesivas o mal comportamiento que no se sabe controlar.
  • Mal rendimiento escolar o agresividad.

Estos y otros comportamientos mantenidos en el tiempo pueden ser señal de alarma y pueden ser motivo de consulta al especialista, que indicará si son adaptativos y «normales» dentro del nivel madurativo del niño y por lo tanto tendremos que saber gestionar o si habrá una intervención para que no sigan aumentando y conlleven problemas adicionales.

«…te ayudaré en lo que sé hacer y me he formado; saber escuchar, enseñarte ciertas técnicas que nos ayudarán en el camino y saber crear un espacio neutral y de aceptación incondicional para que entre tú y yo, podamos trabajar juntos para conseguir los objetivos que nos propondremos…»